El Servicio Cántabro de Salud ofrece a sus médicos un curso de homeopatía pediátrica organizado por Boiron

El Servicio Cántabro de Salud (SCS) ofrece a aquellos médicos de atención primaria y pediátrica que quieran la posibilidad de formarse en homeopatía “para la utilización en su práctica diaria asistencial” y, así, que todo facultativo “adquiera los conocimientos necesarios para responder a las demanda de los pacientes que acuden a las consultas solicitando esta terapéutica”. Para eso, promociona a través de SOFOS, el portal de formación del SCS, un curso online financiado por Laboratorios Boiron, y coordinado e impartido por miembros del Centro de Enseñanza y Desarrollo de la Homeopatía (CEDH) que se celebrará entre el 30 de abril y el 17 de junio. Me he enterado de su existencia gracias a dos amigos escépticos cántabros escandalizados ante una iniciativa que consideran “vergonzosa”.

La homeopatía es nada. En diciembre, un grupo de expertos dictaminó en un informe encargado por el Ministerio de Sanidad que la evidencia y el conocimiento científicos apuntan a que la homeopatía no funciona más allá del placebo y, ahora, la Sanidad pública cántabra la apoya. Cuando le he transmitido mi perplejidad ante el respaldo oficial de la Sanidad cántabra a esta pseudoterapia, la responsable de Formación Continuada del SCS, Ana Rosa Díaz, me ha dicho:  “No es un curso que esté dentro de nuestro programa de formación, sino que se ofrece al profesional para que decida si quiere o no hacerlo. Ni lo financia el SCS ni cuesta nada al médico que se inscriba. Es una oferta externa”.

Ante mi reiteración de que es un aval del SCS a la homeopatía que se anime a los médicos a formarse en ella para aplicarla en su práctica diaria, me ha repetido que ellos se limitan a ofrecer al profesional que haga el curso y que los médicos del sistema público cántabro “tienen los suficientes conocimientos científicos como para decidir si quieren seguirlo o no”. Sobra decir que la respuesta no me ha satisfecho y que no entiendo cómo, desde la Administración pública, puede animarse a los médicos a formarse en una práctica cuya efectividad no va más allá del placebo, según todos los estudios científicos y los dictámenes de comisiones de expertos. ¿Qué será lo próximo?, ¿animar a los psiquiatras del SCS a adiestrarse como exorcistas?

Laboratorios Boiron va pagar en Estados Unidos 12 millones de dólares para frenar las demandas por publicidad engañosa y, mientras tanto, en España, se ofrece cobertura a su negocio desde las instituciones, publicitando y acogiendo cursillos en los que se vende como efectiva su pseudomedicina. Patrocinar un curso que persigue “capacitar a los alumnos para la prescripción de estos medicamentos (se refiere a los productos homeopáticos) en pacientes pediátricos” aquejados de otitis, gripe y bronquiolitis -por citar sólo tres de los males incluidos en el programa- es lo contrario a velar por la salud infantil.