¿Se convertirá hoy Javier Arenas en el cuarto presidente autonómico Power Balance?

Javier Arenas saluda, Power Balance en alto, a los asistentes al mitin de cierre de la campaña electoral en Sevilla el viernes. Foto: AFP.¿Será Javier Arenas el próximo presidente andaluz? Los sondeos apuntan en ese sentido. Si se cumplen las previsiones, Andalucía se convertirá en la cuarta comunidad autónoma dirigida por un creyente en la magia de la Power Balance, después del Madrid de Esperanza Aguirre, la Euskadi de Patxi López, que se quitó la pulsera del equilibrio en cuanto recibió las primeras críticas, y las Islas Baleares de José Ramón Bauzá.

¿Cómo puede haber a estas alturas alguien que se trague un timo así? ¿En qué país viven los asesores de Arenas? ¿Es que no saben que ese complemento revela que quien lo usa es un pardillo? ¿Es que ignoran que los fabricantes de esa pulsera admitieron hace más de un año en Australia que es un timo, que no hay pruebas de que haga lo que dicen que hace? ¿Es que no se han enterado de que Power Balance se declaró en noviembre en quiebra al tener que hacer frente a indemnizaciones millonarias a clientes estafados en Estados Unidos?

El auge de la Power Balance es un síntoma de que la ignorancia no entiende ni de profesiones ni de inclinaciones políticas. Demuestra que uno puede llegar a las más altas cotas del poder -recuerden a Leire Pajín, ministra de Sanidad, y su pulsera del equilibrio– haciendo ostentación del uso de un producto milagro. Como ciudadano, me inquieta que la gestión pública esté en manos de alguien que cree en supercherías como ésta. Sinceramente, me hace dudar de su buen juicio respecto a cualquier otro asunto.

Me he enterado de que Javier Arenas es un orgulloso usuario de la Power Balance gracias a que el biólogo Alberto Cifuentes Torres ha colgado una foto del político popular con ella en Facebook en el grupo Apoyo al profesor Fernando Cuartero.