Polonia multa a una estrella de la canción por decir que la Biblia fue escrita por borrachos y ‘fumados’

Dorota Rabczewska, 'Doda', durante una actuación. Foto: 'Wikipedia'.Un tribunal de Varsovia ha multado a la cantante polaca Dorota Rabczewska, conocida como Doda, con 5.000 eslotis (1.169 euros) por haber dicho, en una entrevista televisiva en 2009, que cree más en los dinosaurios que en la Biblia porque “es difícil creer en algo escrito por borrrachos y fumados“. Debido a esas declaraciones, en mayo de 2010, la fiscalía de Varsovia la acusó de blasfemia. “Es evidente que Doda piensa que la Biblia fue escrita por borachos y fumados. Creo que ha cometido un crimen y ha ofendido los sentimientos religiosos de cristianos y judíos”, dijo entonces Ryszard Nowak, presidente de la organización cristiana Comité para la Defensa Contra las Sectas. Ahora, la Justicia le ha dado la razón.

La blasfemia sólo la considera tal un creyente cuando se dirige contra su dios, no cuando el blanco es otra divinidad. Por eso, las leyes antiblasfemia, propias de las teocracias islámicas, no deberían tener hueco en los países civilizados, que deben respetar la pluralidad de creencias y el ateísmo. Legislaciones como la polaca socavan gravemente la libertad de expresión al proteger a creencias e ideas frente a la crítica. Como dice Michael DeDora, director del Centro para la Investigación (CfI) en Nueva Yorklos librepensadores debemos oponernos activamente a este tipo de leyes y presionar a los Gobiernos democráticos para que sean derogadas. Silenciar a las personas para proteger las ideas es medieval, es poner la libertad en manos de los credos. La crítica y la burla de todas las ideas -las nuestras, las primeras- es un derecho al que la sociedad no debe renunciar.

El Consejo de Europa, integrado por 46 países y 800 millones de europeos, se pronunció en junio de 2006 contra legislaciones antiblasfemia como la polaca. “Las leyes contra la blasfemia y la crítica de las prácticas y dogmas religiosos han tenido a menudo un impacto negativo sobre el progreso social y científico. Esta situación empezó a cambiar con la Ilustración”, explicaba en una resolución, aprobada por su Asamblea Parlamentaria, que destacaba que la libertad de expresión “no debe restringirse más para responder a la creciente sensibilidad de algunos grupos religiosos”.