Gracias a todos, por ‘Escépticos’

Ha sido un lujo. Lo vuelvo a decir, y no me cansaré de repetirlo: participar en Escépticos, cuyo último episodio se estrenó ayer Internet y emitirá ETB 2 en la noche del jueves al viernes, ha sido un privilegio. El producto está ahí y seguirá ahí para que lo vea quien quiera y cuando quiera. Y, próximamente, la serie saltará a un canal nacional, pero no sabemos nada de una posible segunda temporada, así que pueden ahorrarse las preguntas en ese sentido. Lo que sí sabemos es que hay material, del bueno, no para una ni para dos, sino para varias temporadas más de Escépticos. Pero que se hagan realidad no depende de nosotros, sino de que una cadena apueste por el proyecto, como lo ha hecho ETB.

Jose A. Pérez, Aitor Gutiérrez y Jon D. Domínguez, director de fotografía, preparando la grabación de mis escenas al volante de mi viejo Ford Fiesta. Foto: Laura Esteban.Pero hoy no es día de hablar de posibles futuros, sino del pasado. El jueves, hará un año que empezamos a grabar el episodio piloto de Escépticos en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del País Vasco. Iba de la conspiración lunar. Treinta y tantas jornadas de trabajo y seis meses más tarde, me subía con Xabier Elkorobarrutia, Txabi, y su cámara en un globo para la última escena del episodio dedicado al cambio climático, el último de la serie. Desde tierra, nos seguían José A. Pérez, Aitor Gutiérrez y Germán Valledor, director, realizador y productor de la serie, respectivamente. Aquel día no nos acompañaban ni Nerea Bilbao, ayudante de producción; ni Jon D. Domínguez, director de fotografía; ni Carlos Padilla, operador de cámara; ni Jokin Ramos, jefe de sonido; ni Juanma Franco, ni Xabier Agirre, ni Urtzi Arrieta, ayudantes de sonido. Y en la redacción ya no estaban ni Beatriz Manzanares, ni Iratxe del Palacio, ni Jon Santamaría, quienes habían hecho lo imposible durante meses por concertar citas y cuadrar horarios en una pizarra que a mí me parecía indescifrable cada vez que me asomaba a ella. A finales de junio, en los estudios de K 2000, todavía quedaba trabajo. Allí tenía que montarlo todo Eneko Zalduondo; trastear con la música Israel Santamaría; con el vídeo, Juan Antonio Sáez; con el audio, Gorka Lara; y con los grafismos, Mikel Ramírez. Todos, coordinados por Kike Blázquez.

El producto final ya lo han visto. Para mí, ha sido increíble participar en algo así y sé a quiénes tengo que agradecérselo: a Jose A. Pérez, creador de la serie; a Blanca Baena, productora ejecutiva de K 2000; y a Jose Luis Blanco, director de Programación de ETB. Ellos tres creyeron que, además de estar detrás de las cámaras, debía ponerme delante. Y yo, inconsciente, dije que sí. Lo hice por la misma razón por la que he hecho otras locuras y que espero seguir haciéndolas: porque los retos están para enfrentarse a ellos. Estoy profundamente agradecido a ellos tres, como lo estoy a mis compañeros de grabación por su paciencia y cariño, y a todos y cada uno de los científicos y amigos que han accedido a salir ante las cámaras y revisar guiones. La lista es larga, muy larga y, por eso, no citaré a ninguno porque no me gustaría dejarme a ninguno. Ellos saben quiénes son y que sin su colaboración, sin su buena disposición a hablar de todo tipo de creencias e ideas con un lenguaje sencillo, Escépticos no sería lo que es. Tener a investigadores, pensadores y divulgadores de primera línea hablando de ovnis, astrología, supersticiones, productos milagro, ciencias ocultas, homeopatíatransgénicos, antenas y salud, y medicinas alternativas no es algo precisamente común en la televisión española. Mención especial merece Juan Ignacio Pérez, titular de la cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco y que ha estado en el ajo desde el principio hasta el final. Gracias a todos por vuestro ejemplo y confianza. Espero no haber defraudado a ninguno.

Para acabar, quiero dar las gracias a todos los colegas, blogueros y críticos que nos recibieron tan bien hace un año y nos han tratado con tanto cariño durante estos meses. Y, por supuesto, a toda esa gente que no conozco, que ha visto la serie y la ha disfrutado. O que la va a ver… Escépticos ya es historia.