Los fantasmas de Hollywood

Las estrellas no descansan ni bajo tierra. El investigador de lo paranormal Stephen Wagner ha hecho una guía de fantasmas de Hollywood, que les recomiendo leer para que comprueben cómo la obsesión del personal por los famosos, ya inexplicable en vida, va más allá de la muerte. Así se darán cuenta de que la sombra que algunos vendieron como una aparición fantasmal de Michael Jackson en su mansión de Neverland no es un hecho aislado. Ni mucho menos.

Desde Heath Ledger hasta Lucille Ball, algunas estrellas del espectáculo siguen dándolo desde el Más Allá, según los creyentes en lo paranormal. Al último Joker, lo ha visto dos veces en forma fantasmal su exnovia la actriz Michelle Williams, que sostiene que en una de las ocasiones los muebles de la habitación giraban a su alrededor. De la protagonista de I Love Lucy dicen que vaga por su antigua casa -también lo hace por su mansión el espectro de Errol Flynn- y por los estudios de la Paramount en los cuales grababa sus programas de televisión. Y parece que, definitivamente, Elvis está muerto, aunque muy activo, porque han visto a su fantasma en Graceland, el Heartbreak Hotel, los estudios de Nashville donde grabó algunos de sus éxitos y el hotel Las Vegas Hilton, donde actuó en la ciudad de los casinos.

Harry Houdini, en una pose típica. Foto: AP.Ignoro si a Jim Morrison le gustaba la comida mexicana -dicen que se aparece en un restaurante de ese tipo que se levanta donde antes estuvo un estudio de grabación de The Doors-, pero Orson Welles sigue fiel a sus gustos culinarios: los trabajadores del Sweet Lady Jane de Los Ángeles, donde solía cenar, aseguran que suele vérsele sentado a su mesa habitual. El espectro de James Dean, muerto en accidente de tráfico, no ha aprendido la lección, y algunos afirman que le han visto a toda velocidad al volante de su Porsche por la carretera en la que se mató. Y el fantasma de Marilyn dicen que se pasea por el Hollywood Roosevelt Hotel y el cementerio donde está enterrada; lo que nadie ha conseguido es que zanje de una vez la polémica sobre su muerte.

También hay quien sostiene que el espectro de Harry Houdini se pasea por su antigua mansión de Laurel Canyon Boulevard, en Los Ángeles. El mago dedicó parte de su vida a desenmascarar a médiums y presuntos dotados de poderes paranormales como el español Joaquín María Argamasilla de la Cerda y Elio, undécimo marqués de Santa Cara, que decía tener visión de rayos X y fue director general de Cinematografía y Teatro (1952-1955). Ningún charlatán consiguió engañar a Houdini y tampoco lo haría ninguno de los espectros citados, incluido el suyo, que demuestra la misma torpezza que quienes intentaron convencer al ilusionista de la existencia del Más Allá, porque la casa por la que vaga como alma en pena no es en realidad en la que vivió el artista. ¿Cómo puede un fantasma ser tan torpe?