Zapatero y Rajoy ante el Papa: del respeto a la humillación

Zapatero y Rajoy ante el Papa: del respeto a la humillación.

La recepción al Papa a su llegada a España por parte del presidente del Gobierno y el líder de la oposición ha dejado dos reveladores imágenes, las de los saludos de ambos políticos a Benedicto XVI. José Luis Rodríguez Zapatero, tan sumiso en otras cosas al dictado vaticano, ha saludado al jefe de la Iglesia católica con respeto; Mariano Rajoy se ha humillado ante él. También José Bono lo ha hecho. Tanto Rajoy como Bono confunden sus creencias personales con su faceta pública. No han recibido a Benedicto XVI como individuos, sino como representante del principal partido de la oposición y como presidente del Congreso, respectivamente. Su sumisión pública a una autoridad religiosa es una ofensa para muchos españoles, como lo era para muchos vascos la humillación ante Dios del lehendakari en la jura de Gernika felizmente desterrada por Patxi López. El poder civil nunca debe someterse a un líder religioso en una democracia porque quien lo hace, como Rajoy y Bono, está automáticamente convirtiendo su credo en una suerte de religión oficial.