¡Señores de Boiron, demanden a todos los que decimos que Oscillococcinum no tiene principio activo o cállense!

Oscillococcinum, un producto homeopático contra la gripe totalmente inútil.Me he suicidado varias veces ingiriendo grandes dosis de Sedatif PC, un supuesto somnífero de Laboratorios Boiron. Si estoy aquí contándoselo, es porque ese producto no contiene principio activo alguno y sus efectos se limitan a los propios del placebo. De haber hecho lo mismo con un sedante de verdad, posiblemente no estaría vivo. Pero, con un remedio homeopático, un producto en el que el principio activo está diluido hasta dosis infinitesimales, no hay ningún riesgo más allá de que te suba el azúcar. Porque Sedatif PC no tiene ni una molécula de principio activo; sólo azúcares. Y lo mismo pasa con otros productos de esa multinacional francesa.

El  escéptico italiano Samuele Riva escribió el mes pasado en su blog dos anotaciones en las que decía que Oscillococcinum, un remedio de Boiron contra la gripe, no tiene  ningún principio activo y se mofaba de ello, y de la homeopatía en general. Al día siguiente de la publicación del segundo texto, Boiron mandó una carta al proveedor de Internet de Riva amenazando con acciones legales si no se retiraba toda mención al producto y a la empresa fabricante. ¿Pero qué es Oscillococcinum? Según Boiron, un fármaco contra la gripe. El problema es que, si es verdad lo que dice el prospecto, carece de principio activo. Es decir, no es nada y, por tanto, es tan útil para luchar contra esa enfermedad como una gominola.

La preparación de un producto homeopático empieza con un ingrediente que se disuelve en 99 partes de agua, alcohol o lactosa (1 CH o centesimal hahnemaniano, llamado así por el inventor de la homeopatía). Luego, se toma una parte de esa primera dilución y se mezcla con otras 99 del disolvente elegido (2 CH); seguidamente, se toma una parte de esa segunda dilución y se mezcla con otras 99 del disolvente (3 CH); y así, sucesivamente. Cada una de esas mezclas va seguida de una sacudida mágica y hay productos de venta en farmacias con diluciones de cientos de CH. A los homeópatas no les importa que, según las leyes de la química, por encima de los 12 CH ya no pueda haber ni una molécula de sustancia activa en un preparado. Para ellos, eso no es problema.

 Pato diluido infinitesimalmente

Pues, bien, Oscillococcinum contiene extracto de corazón e hígado de pato diluido a 200 CK. ¿Qué significa eso? El CK hace referencia a una variante del método tradicional inventada por Semion Korsakov. “En lugar de la tediosa tarea de sacar una centésima parte de una mezcla para mezclarla en otras 99 partes de agua, una y otra vez, Korsakov pensó que se podrían obtener resultados similares simplemente tirando la mezcla por el desagüe y rellenando el frasco con agua pura: los residuos de la mezcla anterior que hubiesen quedado en las paredes y el fondo del frasco serían suficientes para dinamizar la nueva mezcla. Como es un método evidentemente ojimétrico, los homeópatas no se ponen de acuerdo sobre si un grado korsakoviano equivale a un centesimal hahnemaniano o más bien a 1,5, pero, la verdad, tampoco es que importe demasiado”, explica el abogado Fernando L. Frías, miembro del Círculo Escéptico. Da igual que la dilución 200 CK del Oscillococcinum equivalga a 100 CH o 150 CH: en ningún caso contendrá una molécula de pato, así que los ecologistas pueden estar tranquilos. “Para encontrar una sola molécula de la tintura madre original en una dilución a 200 CK, tendríamos que transformar toda la materia del Universo en agua dinamizada y bebérnosla. Y, luego, encontrar otros cien universos iguales y bebérnoslos también”, indica Frías.

Etiquetado de Oscillococcinum, un producto homeopático contra la gripe totalmente inútil.Con su carta, la multinacional francesa pretende silenciar por la brava a un crítico de la homeopatía, una práctica cuyos principios -que una sustancia que provoca los mismos síntomas que una enfermedad puede curarla y que, cuanto más pequeña es la dosis, mayores son sus efectos- son pura charlatanería pseudocientífica. Por eso, Ronald A. Lindsay, presidente del Centro para la Investigación (CfI), entidad con la que colaboro desde hace años, ha lanzado un reto que hago mío: “Boiron, por favor, demándenos”. Demanden a todos aquéllos que decimos que productos como Oscillococcinum es nada. “Si creen sinceramente que su producto tiene un principio activo como dice el etiquetado, demuéstrenlo. No elijan como objetivo un bloguero. Demándennos a todos aquéllos en la comunidad científica que sabemos, y afirmamos, que lo que ustedes dicen es falso. Señores de Boiron, hagan eso o cállense”, ha dicho el máximo responsable del CfI. Obviamente, es más fácil intentar intimidar a un humilde bloguero que dice la verdad que demostrar en el laboratorio -el terreno de juego de la ciencia- lo que todavía ningún homeópata ha hecho en más de 200 años: que la homeopatía funciona más allá del placebo.