El conejo sin orejas de Fukushima: el ‘periodismo de YouTube’ al poder

Se coge un vídeo de YouTube, se da por cierto a pesar de que la fuente sea anónima y ya tenemos la noticia impactante del día: “Aparece un conejo sin orejas cerca de Fukushima”, “Nace un conejo sin orejas a 30 kilómetros de la central nuclear de Fukushima” y otras variantes. Además, en algún subtítulo se completa lo que ya se está vendiendo implícitamente en el titulo: “Algunos expertos consideran que la malformación se debe a las fugas radiactivas de la central tras el terremoto”, sostiene el gratuito Qué! Conclusión: los escapes radiactivos de la central nuclear japonesa ya empiezan a provocar mutaciones en los seres vivos de las inmediaciones. ¿Le da miedo? ¿Teme que lo próximo sean nilños con tres cabezas, un ojo, lenguas bífidas y cosas parecidas? Tranquilo, no se ceran todo lo que lea, oiga o vean en los medios. Ni siquiera aquí.

Cuando esta mañana me he enterado de la noticia del conejo desorejado de Fukushima, he buscado de dónde podía proceder y he dado con su origen: nació en YouTube el 21 de mayo, al día siguiente pasó a algunos blogs y páginas de noticias japonesas, que no le dieron mucho crédito, y el 23 de mayo al International Business Times de San Francisco, que tituló la historia: “Japan nuclear radiation leaks gives birth to earless bunny?” (Las fugas de radiación nuclear de Japón dan a luz un conejo sin orejas”). En la información, explicaba cómo puede verse un gazapo con esa malformación en un vídeo de YouTube titulado “Earless bunny born after Tokyo Electric Power Company Fukushima nuclear power plant accident” (Nace un conejo sin orejas después del accidente de la planta nuclear de Fukushima de la Compañía Eléctrica de Tokio”) y traduce el texto de presentación del clip:

“Después del accidente nuclear, el Gobierno [japonés] y los medios de comunicación dijeron que no había ningún efecto inmediato sobre la salud. Pero, en la ciudad de Namie Tsushima, que está fuera de la zona de 30 kilómetros o fuera de la zona de evacuación obligatoria, ha pasado. Que no haya habido noticias de este tipo hace sospechar que el Gobierno está deliberadamente haciendo un esfuerzo para mantener las noticias de la fuga de radiación en secreto. Los conejos, que están alojados en un corral al aire libre, se alimentan de hierba, y todo eso ha dado lugar al nacimiento de un conejo sin orejas. Esta es la primera anomalía/deformación en nacidos vivos. El ciclo de vida de un conejo es más rápido que los seres humanos. Me pregunto si los seres humanos seremos las próximas víctimas y me imagino el futuro de los bebés humanos”.

El IBTimes de San Francisco añadía que, “aunque algunos han expresado sus dudas sobre la credibilidad del vídeo, muchos han manifestado su preocupación en los comentarios del vídeo”. Lo que he sido incapaz de encontrar es lo que leo en El Mundo, que no da más información que la web estadounidense y afirma, sin citar fuentes, que “algunos expertos aseguran que la malformación se debe a las fugas radiactivas de la central tras el terremoto que se produjo hace casi tres meses. A pesar de estas primeras opiniones aún han de practicarse los análisis y estudios correspondientes para poder determinar una relación de causa efecto”. ¿A ustedes que les parece? A mí una versión del periodismo de YouTube que últimamente tanto gusta a nuestras televisiones y medios digitales y que es, por méritos propios, una rama del periodismo gilipollas. Porque no puede calificarse de otro modo un periodismo que da por bueno lo que alguien cuenta en Internet desde el anonimato respecto a algo tan sensible como una fuga radiactiva, amparándose en un vídeo de un animal con malformaciones como nacen miles cada día en todo el mundo.