La letra de los médicos es ilegible por su inseguridad o porque evaden la responsabilidad, dice una grafóloga en ‘Diario Médico’

Entrevista a una grafóloga en 'Diario Médico'.

¿Saben por qué la mayoría de los médicos tiene una letra prácticamente ilegible? “Hay dos posibles explicaciones a la ilegibilidad de la letra de los médicos. La primera es que inconscientemente el médico no tiene seguridad al cien por cien de que lo que prescribe vaya a curar al enfermo, y la segunda es que de alguna manera evade la responsabilidad”, decía el jueves en la contraportada de Diario Médico la grafóloga Begoña Slocker. Y la entrevistadora no le pedía pruebas de tan extraordinaria afirmación ni de ninguna de las otras que hacía a lo largo de la conversación.

La grafología es, según la acertada definición de la RAE, el “arte que pretende averiguar, por las particularidades de la letra, cualidades psicológicas de quien la escribe”. Y digo que la definición es acertada porque no estamos ante una ciencia; nunca ha demostrado que sea algo más que una pseudociencia equiparable a la astrología, la quirología y la lectura de los posos del café. En Diario Médico, no se han enterado de ello y se preguntan si la grafología “puede ser una herramienta útil para la medicina” y si no “habría que hacer grafoterapia con los médicos”. ¡Alucinante!

Slocker sostiene que la grafología “es una ciencia que estudia la personalidad a través de la escritura y se puede considerar una gran herramienta de psiquiatras y psicólogos. En medicina también puede ayudar”. Pero es que la grafología, como ya he dicho, no es una ciencia, es un método de adivinación. Quienes la practican sólo aciertan en sus perfiles cuando conocen al individuo; cuando no, lo suyo es pura especulación y no aciertan más que un lego en su suspuesta disciplina. Por eso, incurren en mala praxis los psicólogos, psiquiatras, médicos y empresas de selección de personal que recurren a esta pseudociencia.

La grafología -no confundir con el peritaje caligráfico- es un timo y la grafoterapia es el timo al cuadrado, ya que parte de que se puede modificar la personalidad si se modifica la escritura. ¿Conocen ustedes alguan cárcel en la que den clases de caligrafía a los presos para convertirlos en ciudadanos modelo? Slocke dice, por ejemplo, que la grafoterapia puede acabar con la depresión. “Si se está deprimido, se escribe hacia abajo. Por eso, el grafoterapeuta puede ayudar a modificar esa depresión desd la mano hasta el cerebro, haciendo que se escriba hacia arriba”. Ya ven. ¡Deprimidos del mundo, aprended a escribir hacia arriba! ¡Pero cómo puede alguien decir algo así y un periodista tragárselo! ¡Cómo puede publicar estas bobadas un medio como Diario Médico!