El Ayuntamiento de San Sebastián colabora en la organización de una charla antivacunación

Cartel de una conferencia antivacunas en San Sebastián.El centro cultural municipal Ernest Lluch de San Sebastián acogió ayer por la tarde una conferencia contra la vacunación a cargo de Xavier Uriarte, médico naturista y presidente de la Liga para la Libertad de Vacunación. Uriarte relaciona la administración de vacunas con el autismo, los retrasos evolutivos, las alergias, las enfermedades autoinmunes y los tumores, niega que las inmunizaciones hayan servido para erradicar alguna enfermedad y considera que “la mejor medida de salud pública en estos momentos es no vacunar”. Pues, bien, este individuo habló ayer en San Sebastián sobre libertad de vacunación en un acto organizado por la asociación de consumidores Otarra Bio Elkartea, con la colaboración de Donostia Kultura, la empresa pública que monta festivales y gestiona equipamientos culturales municipales.

“¡Qué me expliquen que clase de cultura es la de promover la no vacunación y el regreso a la Edad de Piedra!”, me decía hace unas horas Gaspar Sánchez, quien no podía creérselo cuando vio por la calle el anuncio de la charla, que inmortalizó Inés Garmendia. “Tengo un niño de siete meses. Me da pánico pensar cuáles pueden ser las consecuencias de que mi hijo comparta guardería con el hijo de algún majadero al que le haya podido convencer este individuo en contra de la vacunación”, reconoce Gaspar.

No vale como justificación decir que la sala del centro Ernest Lluch se cedió a una organización de consumidores. Debe importar el para qué más que el a quién se abren las puertas de un local, aunque implique rechazar solicitudes de entidades que otras veces han usado las instalaciones. La antivacunación puede llegar a ser un grave problema de salud pública. Recientemente, dos adolescentes de 16 y 20 años han sido en Asturias los primeros afectados por sarampión en once años: sus padres se negaron a que les administraran la triple vírica cuando eran niños. Es sólo el último caso, por ahora, de brote de esta enfermedad en nuestro país a causa de la irresponsable actitud de unos padres basada en los falsos hallazgos del médico británico Andrew Wakefield, de quien es seguidor Xavier Uriarte. Wakefield se inventó la falsa relación entre la triple vírica y el autismo, y quiso montar un negocio millonario aprovechándose del miedo a las vacunas.

¿Desde cuándo es cultura promover la antivacunación? ¿Cedería el Ayuntamiento de San Sebastián sus locales a alguien que dijera que el VIH no es la causa del sida o que lo mejor si te detectan un cáncer es dejarlo a su aire porque es un modo del cuerpo de liberar toxinas? Hay gente que cree estas cosas, pero no por eso dejan de ser majaderías. Y peligrosas. Por cierto, Uriarte cree que la gripe no tiene un origen vírico, sino que es un proceso de autolimpieza del organismo a través del sudor.