Los terroristas están dirigidos por los Gobiernos contra los que luchan, dice ‘Rafapal’ en Radio Euskadi

Rafael Palacios, más conocido como Rafapal, intervino el sábado por la mañana en Radio Euskadi para promocionar la conferencia que horas después iba a dar en Rentería. La entrevista se la hizo Teresa Yusta, directora del espacio Hágase la Luz y admiradora confesa de este apóstol de todas las conspiraciones habidas y por haber. Rafapal, entre otras cosas, niega el Holocausto y cree que hay lagartos extraterrestres entre nosotros, que Israel estuvo detrás los ataques del 11-S y que los chemtrails forman parte de una operación que persigue, entre otras cosas, provocar una epidemia e implantar la ley marcial en Estados Unidos. Pueden ver a este conspiranoico y sus seguidores en acción en el siguiente vídeo, grabado durante la Cumbre Europea de Exopolítica 2009 de Sitges, presentada por el ufólogo y novelista Javier Sierra.

Durante su intervención en la radio pública vasca, de la que me alertó el periodista Javier Sánchez-Beaskoetxea, Rafapal defendió disparates como que Al Qaida está dirigida desde la Casa Blanca y que todos los grupos terroristas son creaciones de los Gobiernos contra los que aparentemente luchan. Según él, las Brigadas Rojas, los Grapo, el FRAP, la Baader-Meinhof y otras bandas terroristas fueron obra de los servicios secretos de Occidente. La entrevistadora no le pidió ninguna prueba; se limitó a jalear al personaje calificándole de “valiente”. Y él, astuto, no citó a ETA, supongo que para evitar que los oyentes de la radio pública vasca sufrieran un ataque de indignación. Sin embargo, en su web, Rafapal lo dice bien claro: “ETA no existe. Es una Operación Gladio, uno más de los ejércitos secretos de la OTAN. Una bandera falsa más. Un timo para dividir a la población y jugar con las ansias de seguridad de los timoratos que creen en el Sistema”.

Que hable Rafapal en Hágase la Luz -pueden escuchar la entrevista al final de estas líneas- no me sorprende. En los últimos meses, he constatado la inclinación de ese programa por servir de altavoz a la anticiencia y la superstición. Recuerden, por ejemplo, cómo en noviembre promocionó a un charlatán curalotodo que vende remedios contra el cáncer y el sida. Al igual que en el caso de Radio Nacional de España y Espacio en Blanco, me indigna que Radio Euskadi, como medio público, se convierta en un aspersor de la irracionalidad.