La Universidad de las Islas Baleares publicita conferencias antivacunación entre su alumnado

Cartel del seminario antivacunas que publicita la Universidad de las Islas Baleares.La Universidad de las Islas Baleares (UIB) ha enviado a sus alumnos un mensaje de correo electrónico en el que les invita a asistir a un cursillo antivacunación impartido por Xavier Uriarte, presidente de la Liga para la Libertad de Vacunación. Este médico naturista hablará de “Vacunación: la verdad silenciada” en el centro municipal Flassaders (c/ Ferreria, 8) de Palma el 25 y 26 de febrero (la UIB fecha las jornadas erróneamente en enero), en un acto organizado por el Círculo Materno, la asociación Naixença y el Ateneo Libertario Estrella Negra, a un precio de 20 euros la entrada.

Álvaro Medina Ballester, estudiante de ingeniería informática superior en la UIB, recibió el viernes el mensaje que reproduzco junto a estas líneas, pinchó en el enlace que anunciaba la conferencia “Vacunación: la verdad silenciada” e inmediatamente me escribió indignado. “Es una absoluta vergüenza que la universidad sea un vocero para esta patraña y esta actitud anticientífica”, lamentaba. Tiene toda la razón. Y no vale decir que la universidad no acoge el acto y se limita a informar al alumnado de la celebración del mismo porque se está haciendo publicidad de un acto que puede tener graves consecuencias para la salud pública.

El conferenciante está en la onda de Andrew Wakefield, el médico británico que se inventó la falsa relación entre la triple vírica y el autismo, y quiso montar un negocio millonario aprovechándose del miedo a las vacunas. “Hay dudas de que la gripe sea un proceso infeccioso viral”, afirma Uriarte en un vídeo. Para este médico, la gripe es un proceso de autolimpieza del organismo a través de la sudoración. Uriarte relaciona la administración de vacunas con el autismo, los retrasos evolutivos, las alergias, las enfermedades autoinmunes y los tumores, y niega que éstas hayan servido para erradicar alguna enfermedad y considera que “la mejor medida de salud pública en estos momentos es no vacunar”.

Este médico, de cuyas charlas hace publicidad la UIB, participó en noviembre en Barcelona en noviembre en el V Congreso Ciencia y Espíritu, donde otros expertos hablaron de “Los annunaki: la manipulación genética y la esclavización de la raza humana de la Tierra”, “Los ángeles y otros seres de luz” y la “Atracción fractal: revoluciones dramáticas en la ciencia que hay tras la espiritualidad”. En una edición anterior de ese delirante congreso, participó Teresa Forcades, la monja antivacunas catalana, junto con negadores del sida, exopolíticos, defensores de que el 11-S fue un autoatentado de Estados Unidos, creyentes en la Tierra hueca y otros conspiranoicos.

Este médico naturista tiene publicado un libro, Los peligros de las vacunas, del cual el escéptico Juan Pablo Fuentes dice que “no aporta ningún estudio ni tasas de incidencia para saber realmente cuál es el peligro real de administrar una vacuna. Enumerar una lista de efectos adversos sin indicar si es probable o improbable sufrirlos es meter miedo, no informar”. La artillería pesada de Uriarte, explica Fuentes, son los efectos debidos a partidas de vacunas en mal estado y al uso del mercurio como conservante. Lo primero no es propiamente achacable a las vacunas, ya que por la misma razón habría que prohibir desde el agua hasta el marisco. Y lo segundo es falso: lo que se ha usado desde 1930 hasta hace unos años como conservante de las vacunas es el thimerosal, un compuesto de mercurio -no mercurio propiamente dicho- al que los conspiranoicos como Uriarte achacan el autismo y del que las pruebas de efectos nocivos a las dosis que se encuentra en las vacunas se limitan a enrojecimiento e hinchazón en la zona del pinchazo.

Ya ven a qué tipo de personajes hace publicidad entre su alumnado la UIB, una universidad que aspira a acoger una facultad de medicina.

Publicidad de un seminario antivacunas enviada por correo por la Universidad de las Islas Baleares.