Prohíben en Reino Unido la publicidad de un amuleto porque no está probada la protección de los ángeles

El Talismán de los Siete Ángeles.La Autoridad de Normas Publicitarias (ASA) de Reino Unido ha prohibido un anuncio de un amuleto porque el vendedor “no ha aportado pruebas que demuestren la eficacia del talismán”. Según informa The Daily Telegraph, la medida se ha tomado después de que un consumidor pidiera las pruebas de que lo que se sostenía en el anuncio era cierto y el producto mágico funciona.

El Talismán de los Siete Ángeles es un producto del llamado Círculo de Rafael, “un pequeño grupo de genuinos adeptos que sienten que la sabiduría antigua es patrimonio innato de toda la Humanidad, y como tal debe ser fácilmente accesible para todos. El líder de nuestro grupo -explican en su web- es un poderoso místico occidental cuyos conocimientos especializados y experiencia en el antiguo arte de la magia talismánica no tienen rival en esta parte del mundo”. Ese personaje usa “la energía natural mágica”, “palabras sagradas” y “la esencia angelical del Cosmos” para crear unos amuletos que ofrecen protección divina y “está demostrado que funcionan”. Los precios oscilan entre las 19 libras de uno de plata de 1,6 centímetros de diámetro y las 120 del mismo de oro, un abanico dentro del que se puede optar por el Talismán de los Siete Ángeles, el del Primer Sello de Agripa, uno de amor y atracción sexual del rey Salomón, otro para acabar con los problemas económicos…

La publicidad del Talismán de los Siete Ángeles promete que, en su versión barata, nada más colgártelo “percibirás instantáneamente un cambio de tu fortuna para mejor y sentirás a tu alrededor un manto de protección angelical. La forma más sencilla de invitar a los ángeles a entrar en tu vida es usar o llevar este talismán angélico de oración único”. En su versión de oro, el amuleto “es conocido por abrir las puertas angélicas a la buena fortuna y la felicidad verdadera”. El Círculo de Rafael ha indicado a The Daily Telegraph que cuentan con numerosos testimonios de clientes satisfechos. Pero eso, típico de los fraudulentos productos milagro, no ha frenado a la ASA, que ha concluido que la publicidad es engañosa y conduce a error, y ha prohibido el anuncio porque no hay “pruebas que demuestren que el talismán proteja a sus portadores del peligro físico, traiga suerte en el amor y las relaciones, la seguridad financiera, buena salud y felicidad, buena fortuna en los juegos de azar y ayude en la carrera profesional y el trabajo”. Lógico, ¿no?