Los médicos británicos pedirán esta semana a la Sanidad pública que deje de financiar la homeopatía

Los participantes en la conferencia anual de la prestigiosa Asociación Médica Británica (BMA) pedirán esta semana que el Servicio Nacional de Salud (NHS) de su país que deje de financiar la homeopatía, en consonancia con la petición hecha en febrero por el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes. Según informa The Daily Telegraph, los médicos apoyarán siete mociones en esa línea porque consideran que la homeopatía “no tiene hueco en un servicio de salud moderno” y dejar de financiarla ayudara, además, a recortar el déficit de 20.000 millones de libras del NHS. La BMA exigirá, asimismo, que se exima a los médicos jóvenes de ejercer en hospitales homeopáticos porque tal práctica va contra la medicina basada en la evidencia y considerará la posibilidad de exigir que los productos homeopáticos se retiren de las farmacias a menos que se etiqueten como placebos, y no como medicamentos.

El Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes urgió en febrero al Servicio Nacional de Salud (NHS) británico a que deje de financiar la homeopatía porque “no existe ninguna prueba de que funcione más allá del placebo”. La comisión parlamentaria pidió, además, a la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) que impida que las etiquetas de los productos homeopáticos incluyan afirmaciones sobre su uso médico sin que su eficacia haya sido demostrada. “La homeopatía es brujería. Es una desgracia que, situado entre el Hospital Nacional de Neurología y Great Ormond Street (en Londres), haya un Hospital Nacional de Homeopatía que financia el NHS”, dijo hace un mes Tom Dolphin, vicepresidente del comité de médicos jóvenes de la BMA.

En España, todos los productos homeopáticos de venta en farmacias carecen de la autorización correspondiente de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), según denunció en marzo el abogado Fernando L. Frías, miembro del Círculo Escéptico, a pesar de lo cual las autoridades sanitarias permiten su comercialización.