El médico que inventó la conexión entre vacunas y autismo no podrá ejercer en Reino Unido por su falta de ética

El Consejo General Médico (GMC) de Reino Unido ha dictaminado que Andrew Wakefield, el médico británico que sugirió en 1998 en la revista The Lancet que la vacuna triple vírica provoca autismo, cometió graves faltas profesionales en esa investigación y le borrará del registro de médicos, con lo que no podrá practicar la profesión en el país. En enero, el GMC adelantó que, al realizar ese estudio, Wakefield, quien llegó a pagar 5 libras a unos niños para hacerles un análisis de sangre durante una fiesta de cumpleaños de su hijo, había actuado “deshonesta e irresponsablemente”, “mostró un cruel desprecio” por el sufrimiento de niños y jóvenes al someterles a pruebas innecesarias, “abusó de su posición de confianza” y provocó el descrédito de la profesión médica. Su estudio, basado en sólo doce casos de niños autistas, es el pilar fundamental del movimiento antivacunas y la causa de un descenso de las inmunizaciones en Reino Unido y Estados Unidos, con el consiguiente aumento de los casos de sarampión, las paperas y la rubéola. La validez de su trabajo ha sido descartada por numerosos trabajos posteriores y, en febrero, The Lancet retiró el artículo de Wakefield de su archivo por considerar sus conclusiones infundadas. Wakefield, que tiene 28 días para apelar, ha negado esta mañana “categóricamente” haber actuado deshonestamente y no se considera culpable del resurgimiento de las enfermedades citadas.