Demandan en Reino Unido a un sanador espiritual por decir que cura el cáncer

El Instituto de Normas de Comercio de Reino Unido, un organismo que vela por las buenas prácticas comerciales y la protección de los consumidores, ha llevado a los tribunales a Adrian Pengelly por violar la Ley del Cáncer de 1939 al afirmar en su web que es mundialmente conocido como “sanador visionario, trabajador de la energía, maestro y psíquico”, y famoso “por su trabajo con enfermos terminales y de cáncer”. La Ley del Cáncer prohíbe los anuncios sobre tratamientos contra esa enfermedad, y los castiga con multas y penas de hasta tres meses de cárcel.

Pegnelly asegura que puede curar a distancia y dice que se trata de una “gran opción” cuando el cliente vive lejos de él o está demasiado enfermo, ya que “tanto humanos como animales han mostrado notables mejoras cuando se les ha tratado así”. Dice que no necesita saber ni el nombre, ni la dirección, ni ningún detalle del paciente, al que tampoco hay por qué informar de que le van a curar a distancia. “Adrian dedica normalmente dos horas diarias a la dirección de su poder sanador hacia los beneficiarios y hasta ahora ha logrado resultados notables, especialmente en pacientes con cáncer”.

Los testimonios

La web del curandero contiene testimonios de supuestos pacientes como MG, de Herefordshire, quien explica que en abril de 2007 le dieron cuatro meses de vida tras detectarle cáncer en el hígado y los pulmones. “He sido paciente de Adrian Pengelly desde junio de 2007. La combinación de su talento indiscutible, su elevado nivel profesional y el ambiente de tranquilidad y armonía que ha creado en su consultorio han contribuido, estoy convencido, enormemente a mi supervivencia”.

“Adrian es una bendición para todo el que trata. Estoy muy agradecida por su ayuda y seguiré recomendándolo a cualquiera que sienta que puede beneficiarse de su tratamiento”, anuncia JAH, de Worcestershire, quien dice que superó un cáncer de mama gracias al psíquico. Recuerda que Pegnelly le explicó hace ocho años que “todos tenemos la capacidad para sanarnos a nosotros mismos, pero a veces nuestros cuerpos se desintonizan. Adrian tiene la capacidad de sintonizar de nuevo de nuestros cuerpos para curarse a sí mismos”.

El sanador fue criticado en septiembre en el programa Watchdog de la BBC por sostener, entre otras cosas, que puede curar el 65% de los cánceres terminales. Según The Daily Telegraph, su lista de espera es de 13.700 pacientes y cobra por cada sesión 30 libras (33 euros). ¡Imagínense a cuánta gente puede tratar a distancia al mismo tiempo emitiendo generosamente su inexistente poder curador a los cuatro vientos! “Sólo soy un sanador. Puedo hacer cosas con las que la mayoría de los sanadores sólo sueñan”, ha declarado a la prensa de su país Pengelly, quien ha añadido que es “totalmente honesto” y que está orgulloso de lo que hace. ¿Cuándo sufre cualquier problema de salud de los que todos padecemos de vez en cuando se cura él a sí mismo o recurre a la poco espiritual medicina occidental?

Poco me parecen tres meses de cárcel como máximo para quien vive de explotar la esperanza de enfermos y moribundos.