El neurólogo de Rom Houben admite que no puede comunicarse con nadie

Steven Laureys, el neurólogo que decía haber detectado funciones intactas en el cerebro de Rom Houben -un belga que lleva en coma 23 años-, ha reconocido públicamente que el hombre es incapaz de comunicarse con nadie, en contra de lo que han publicado multitud de medios, según recoge Steven Novella. Me acabo de enterar de la noticia gracias a Fernando L. Frías. En noviembre, Houben saltó a los medios cuando su familia dijo que había conseguido comunicarse con ellos a través de una asistenta o facilitadora y un teclado de ordenador. Según pudo verse en televisión, la mujer sostenía con un mano un dedo del hombre, lo pasaba sobre las teclas y pulsaba aquélla sobre la que decía sentir una ligera presión del dedo del paciente. Desde el principio, varios expertos alertaron del carácter fraudulento de esa práctica, llamada comunicación facilitada, y pidieron que se sometiera al enfermo a sencillas pruebas para descartar el fraude. “Se enseña una imagen de un objeto (por ejemplo, un gato) al facilitador y otra diferente de un objeto (por ejemplo, un perro) a Houben. ¡No se deja que uno vea las fotos del otro! Y se ve lo que se teclea: ¿gato o perro? Como control, se enseña a los dos la misma y se ve lo que se teclea. Predicción: se tecleará siempre lo que vea el facilitador. ¿Alguien puede, por favor, hacer este sencillo test?”, pidió Michael Shermer, director de la revista Skeptic.

El neurólogo de Houben ha decidido hacer los test que le exigieron desde el primer momento los escépticos para demostrar que era el paciente en coma y no su terapeuta la que escribía frases como: “Gritaba, pero nadie me oía”. Y el castillo de naipes se ha ido abajo. “Laureys ha hecho ahora esas pruebas, los resultados son que Houben no es quien escribe. Los test han demostrado que no tiene la suficiente fuerza ni control muscular en su mano derecha para trabajar sobre el teclado. En su esfuerzo por ayudar al paciente a expresarse, parece que la terapeuta asumía el control sin quererlo. Este tipo de autoengaño sucede siempre cuando se usa este método, conocido como comunicación facilitada. En la prueba más reciente, se enseñaron a Houben quince objetos sin que estuviera presente la terapeuta. Después, se suponía que [el hombre con la ayuda de la asistenta] iba a teclear la palabra correcta, pero no acertó ni una vez”, según se cuenta en Spiegel Online. Lamentablemente, Laureys no ha aprendido de la lección y cree que la comunicación facilitada puede servir en algunos casos como medio de comunicación para pacientes en coma.

Ahora que el fraude de Rom Houben y su coma consciente ha sido definitivamente demostrado, ¿rectificarán los medios que dieron la falsa noticia a todo trapo?, ¿dirán en grandes titulares que no hay ninguna prueba de que el hombre haya sido consciente de su coma y se haya sentido atrapado en su cuerpo durante 23 años sin poder comunicarse o preferirán ignorar los hechos?

Rom Houben, con su 'facilitadora' y su madre. Foto: AP.