Los futbolistas del Hércules beberán agua de mar para evitar lesiones: mejor que recen a Santa Rita

Los jugadores del Hércules CF van a consumir sistemáticamente agua de mar para mejorar su rendimiento y evitar lesiones. He leído la noticia en el diario Levante por indicación de José Hilla y, como a él, me ha sonado mal desde el principio porque me he acordado de lo mal que lo pasan los náufragos del cine y la televisión cuando no tienen a mano agua dulce, a pesar de estar rodeados de agua. Sin embargo, según el periódico valenciano, el fabricante del producto, Laboratorios Quinton, sostiene que el agua de mar que comercializa “ayuda a los deportistas de élite a sentirse menos cansados y más preparados para el entrenamiento”, además de que “previene las lesiones y contribuye a eliminar los calambres, siempre que se tome de manera regular”. Así que, para salir de dudas, he hecho dos cosas: he visitado la web de la empresa y he pedido su opinión a un experto.

El sitio de Laboratorios Quinton incluye una nota que confirma lo dicho en Levante y añade una, aún más, sorprendente afirmación de Sebastian Tuts, responsable de comunicación de la firma: “Se trata de agua de mar tratada y filtrada, traída desde el canal de la Mancha, y que, a diferencia de otras bebidas reponedoras e isotónicas, contiene todos los minerales necesarios para el organismo”. La compañía debe su nombre al francés René Quinton (1866-1925), quien, a principios del siglo XX, propuso que los humanos mantenemos un medio interno isotónico similar a los océanos menos salinos que existieron cuando aparecieron los primeros anfibios y “existe una identidad física y fisiológica entre el agua de mar y el medio interno del organismo”.

Información sobre la iniciativa del Hércules CF de que sus jugadores van a beber agua de mar para mejorar su rendimiento y evitar lesiones.

Defensor de la memoria del agua, Quinton postulaba que la salud se basa en que nuestro océano interior mantiene las condiciones de ese mar primigenio y que, cuando ese equilibro se rompe, aparece la enfermedad. Entonces, decía, para recuperar la salud bastaba con tomar agua de mar, rebajar su salinidad con agua destilada y beberla. A pesar de tantas bondades, los productos que Laboratorios Quinton dice que provocan los efectos prometidos a los futbolistas del Hércules CF son complementos alimenticios; es decir, no han demostrado su eficacia en pruebas experimentales. Por mucho que digan lo contrario, la idea de Quinton de que ese supuesto océano interno ha de mantener las mismas condiciones que el mar del que salieron los primeros animales terrestres es una paparrucha. Y, para rematar, la web de la firma incluye el inevitable apartado de testimonios, en el que ocupan un lugar destacado homeópatas, naturistas y otros pseudomédicos. ¿Pero qué dicen los expertos de verdad sobre la conveniencia de beber agua de mar?

“Una majadería”

“Si la cantidad que se ingiere es pequeña (una ampollita, como sospecho, cada cierto tiempo) no hay ningún problema. Pero en todo caso es una majadería. Porque, si de lo que se trata es de incorporar algún ión que venga bien a la función muscular (quizás potasio o calcio), sería mejor, y mucho más agradable, comer patatas fritas de bolsa, de las que te gustan a ti. Y, en cualquier caso, si alguno de esos iones les van bien a los futbolistas, seguro que es mejor preparar la disolución más adecuada en la farmacia. Y el colmo es que el agua de mar sea del canal de la Mancha. Porque con minúsculas e irrelevantes diferencias, el agua de mar del canal de la Mancha y la de cabo Matxitxako tienen las mismas sales. Lo dicho, una majadería”, me ha explicado Juan Ignacio Pérez, fisiólogo y titular de la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco (UPV).

El biólogo vasco recuerda que “el agua de mar es perjudicial para los seres humanos porque al beberla, paradójicamente, nos deshidrata. Eso ocurre porque el agua de mar tiene mayor concentración de sales que la sangre, y nuestro riñón no es capaz de producir una orina tan concentrada en sales que resuelva el problema. Por esa razón, para eliminar el exceso de sales que ingerimos con el agua de mar, debemos también eliminar más agua. Conclusión: deshidratación”. Para eso, mejor que los jugadores del Hércules de Alicante se encomienden a santa Rita.