La cátedra de divulgación científica de la Universidad del País Vasco luchará contra la irracionalidad

Juan Ignacio Pérez, titular de la nueva Cátedra de Cultura Científica de la UPV. Foto: Mitxel Atrio.“A quienes creen que vale lo mismo el pensamiento científico que la magia, les invitaría a que se tiraran de un décimo piso y, mediante un sortilegio, echaran a volar y vieran cuál es el resultado. La ciencia predice lo que va a ocurrir con una altísima probabilidad. Desde luego, el que es incapaz de predecir lo que va a pasar es el partidario de la magia”, ha dicho Juan Ignacio Pérez durante la presentación de la nueva Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco.

Financiada por la Diputación de Vizcaya con 125.000 euros durante los próximos dos años, la cátedra divulgará los avances científicos y tecnológicos y, sobre todo, tratará de transmitir el valor de la ciencia y la tecnología como expresiones culturales de nuestro tiempo y fuentes de bienestar. “Vamos a intentar que en la sociedad vasca haya, por una parte, un aumento de la cultura científica, de saber por qué la ciencia tiene una superioridad intelectual y práctica frente a otras formas de conocimiento a la hora de entender el mundo y de resolver problemas, y, por otra, se extiendan los valores de la ciencia”, me ha explicado Pérez al término de la rueda de prensa.

Peligro para la sociedad democrática

Fisiólogo y ex rector de la UPV, cree que una iniciativa así era necesaria porque, “teniendo en cuenta lo importante que es la ciencia en nuestras vidas, hay un conocimiento de ella muy limitado y, además, hay actitudes de rechazo de lo científico muy peligrosas porque pueden ser el caldo de cultivo de movimientos que pongan en riesgo la sociedad democrática”. Pérez me ha adelantado que la nueva cátedra va a combatir la irracionalidad que se expresa a través del pensamiento mágico y de todo tipo de supercherías, de movimientos filosóficos como el posmodernismo, “que pone en cuestión la objetividad de la ciencia y de sus resultados”, y del “recelo sistemático ante determinados avances científicos y tecnológicos que son verdaderos hallazgos para la Humanidad y, sin embargo, se cuestionan”, dice en alusión a los transgénicos, la telefonía móvil y la vacunación, por ejemplo.

“Esto no quiere decir que no pueda haber ciertos peligros en la aplicación de algunas tecnologías o que no haya contraindicaciones a ciertas cosas. Por supuesto que las hay. Lo que pasa es que tenemos que evaluarlo todo correctamente y actuar en consecuencia, siendo conscientes de que hay cosas que tienen peligros, pero esos riesgos en algunos casos merece la pena correrlos y en otros son ínfimos frente a las ventajas”, advierte.

La nueva cátedra desarrollará investigaciones sobre las implicaciones sociales del desarrollo científico y tecnológico, organizará ciclos de conferencias y prestará especial atención a la difusión de los valores de la ciencia entre los más jóvenes. Durante el mandato de Juan Ignacio Pérez al frente de la UPV, se pusieron en marcha iniciativas como las jornadas Misterios, a la luz de la ciencia, el Día de Darwin y diversos ciclos de conferencias, además de publicarse el libro Misterios a la luz de la ciencia (2008), en el que él y otros científicos y pensadores hablan de la creencia en extraterrestres, en monstruos, en los sistemas populares de predicción del tiempo y del riesgo que supone el auge del pensamiento mágico para las sociedades democráticas.