El Gobierno británico abraza a la homeopatía y da la espalda a la ciencia

El Gobierno británico ha decidido hacer caso omiso del informe del Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes que urgió en febrero al Servicio Nacional de Salud (NHS) a que no financie la homeopatía por considerar que “no existe ninguna prueba de que funcione más allá del placebo” y pidió, además, a la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) que impida que las etiquetas de los productos homeopáticos incluyan afirmaciones sobre su uso médico sin que su eficacia haya sido demostrada. En su respuesta a ese informe, el Ejecutivo dice que “la medicina alternativa y complementaria, incluyendo la homeopatía, tiene una larga tradición, y gente muy ruidosa tanto a favor como en contra ella”.

A pesar de admitir que la efectividad de la homeopatía no está demostrada y su base científica es “altamente cuestionable”, el Gabinete de David Cameron elude tomar una decisión consecuente con las pruebas científicas y cortar la financiación pública a esta práctica, trasladando la patata caliente a instancias inferiores. “Estamos de acuerdo con muchas de las conclusiones del Comité y sus recomendaciones. Sin embargo, nuestra posición sobre el uso de la homeopatía dentro del NHS es que el NHS y los médicos locales, en lugar de Whitehall, son los mejor situados para tomar decisiones sobre qué tratamiento es el adecuado para sus pacientes -incluidos los tratamientos complementarios o alternativos como la homeopatía- y proporcionarlos en consecuencia”, dice el informe.

El Ejecutivo de Cameron no sólo ha decicido ignorar el informe científico de la Cámara de los Comunes, sino también la decisión adoptada en la misma línea por la Asociación Médica Británica (BMA) hace menos de un mes. Si mañana algunos médicos británicos de atención primaria empiezan a recetar a sus pacientes el uso de amuletos o les recomiendan ir al vidente, ¿tampoco tendrá Whitehall nada que decir? Porque los médicos tienen claro que estamos hablando de eso. “La homeopatía es brujería. Es una desgracia que, situado entre el Hospital Nacional de Neurología y Great Ormond Street (en Londres), haya un Hospital Nacional de Homeopatía que financia el NHS”, dijo en mayo Tom Dolphin, vicepresidente del comité de médicos jóvenes de la BMA.