Paul Kurtz abandona el Centro para la Investigación, el CSI y el Consejo para el Humanismo Secular

Paul Kurtz.Paul Kurtz ha abandonado hace unas horas el Centro para la Investigación (CfI), el Comité para la Investigación Escéptica (CSI) y el Consejo para el Humanismo Secular (CSH) por discrepancias con la nueva dirección de este conglomerado de organizaciones racionalistas que él fundó a partir de 1976. En un largo mensaje de correo dirigido a los representantes del CfI en todo el mundo, el filósofo estadounidense ha mostrado su pesar por la decisión y manifestado su deseo de seguir trabajando en pro del pensamiento crítico. La junta directiva del CfI, presidida por Ronald A. Lindsay desde junio de 2008 -cuando Kurtz pasó a ser presidente emérito-, ha aceptado su dimisión y ha emitido un comunicado en el que alaba su liderazgo durante todos estos años y recuerda que el CfI siempre se asociará a la persona y el trabajo de su fundador.

La ruptura de Kurtz con las organizaciones por las que tanto ha trabajado durante décadas era algo que venía larvándose desde hace meses y que se ha visto precipitado por el editorial que firma en el último número de la revista Free Inquiry. En él, critica con dureza a los actuales gestores del CfI, algunas de cuyas acciones califica de bufonadas. Manifiesta, en particular, su desagrado por el apoyo de la entidad a la campaña en favor de la blasfemia y la organización de un concurso de viñetas en favor de la libertad de expresión. “Aunque estoy de acuerdo en que es de vital importancia defender el derecho a blasfemar, me disgusta la decisión del año pasado del CfI de celebrar el Día de la Blasfemia. Del mismo modo, aunque me parece bien recurrir a viñetas, me preocupa que nos burlemos de nuestros conciudadanos en la plaza pública”, escribe Kurtz, a quien ofende la viñeta ganadora del concurso, que considera “de mal gusto”. En ésta, obra de Alexander Matthews, se ve a un obispo entrando en una sala en la que hay diez monaguillos, y el clérigo dice: “¡Dios! Es como si todos con los que he dormido estuvieran aquí”.

Lindsey replicó el jueves a las críticas públicas de Kurtz a través de una anotación de su blog, en la que afirma que el chiste no es de peor gusto que muchos de los publicados en Free Inquiry antes de junio de 2008, cuando el filósofo dirigía la revista. Alega, además, que el concurso de viñetas se enmarcaba en una campaña contra las amenazas a la libertad de expresión que se han hecho hasta desde la propia ONU, que considera la difamación religiosa comparable a la incitación al odio y “subraya la necesidad de combatirla”. El actual presidente del CfI rechaza, asimismo, que la entidad haya cambiado de estrategia desde el relevo de Kurtz, a quien acusa de estar dañando a la organización con críticas infundadas.

Tanta tensión se ha saldado hace unas horas con un mensaje de Kurtz a los representantes internacionales del CfI, en el que anuncia la dimisión de todos sus cargos, y un posterior comunicado de la junta directiva de la entidad.