James Randi vuelve al CSI(COP)

El mago James Randi.El ilusionista James Randi vuelve al Comité para la Investigación Escéptica (CSI) -antiguo CSICOP-, entidad de la que fue fundador en 1976 y que abandonó a principios de los 90 cuando Uri Geller le asaba a demandas por decir que era sólo un prestidigitador disfrazado de dotado con poderes paranormales. Hombrecillo simpático y dicharachero, y uno de las grandes figuras del escepticismo científico, creó en 1996 la Fundación Educativa James Randi (JREF), una de las referencias mundiales sobre pensamiento crítico y que ofrece desde hace años un millón de dólares a quien demuestre tener poderes paranormales. He charlado con él en persona varias veces y esperaba volver a hacerlo en Nueva York en septiembre pasado durante la Conferencia del Noreste sobre Ciencia y Escepticismo (NECSS), a la que asistí junto a mi buen amigo Douglass Smith. Lamentablemente, no pudo ser. Randi lucha en la actualidad contra un cáncer y su participación se hizo a través de un vídeo en el cual nos demostraba a los 400 participantes su buen humor: prometía no recurrir a la homeopatía para vencer la enfermedad. El regreso de este gigante al CSI es una buena noticia, como lo son las otras incorporaciones.

El consejo ejecutivo de la entidad -entre cuyos fundadores estuvieron Isaac Asimov y Carl Sagan– ha nombrado otros quince miembros de la entidad, además de Randi: el médico Kimball Atwood IV; el filósofo Robert T. Carroll -creador de The Skeptic’s Dictionary-, la periodista científica K.C. Cole, el psicólogo Christopher C. French, el químico Luigi Garlaschelli, la psicóloga Maryanne Garry, el médico Harriet Hall, el astrofísico Stuart D. Jordan, el biólogo Kenneth R. Miller, el matemático Jan Willem Nienhuys, el neurólogo Steven Novella, el astrónomo Jay M. Pasachoff, el filósofo Massimo Pigliucci, y los astrónomos Philip Plait -el cerebro detrás de Bad Astronomy– y Seth Shostak. El CSI continúa así aglutinando a mentes de primera división comprometidas en la lucha contra el oscurantismo, como lo hacen también otras organizaciones como la propia JREF y la Sociedad Escéptica de Michael Shermer. He asistido a conferencias de muchos de los nuevos miembros del CSI y con algunos he tenido más estrecha relación. Por eso, aprovecho estas líneas para felicitar públicamente a Chris French y Jan Willem Nienhuys, y alegrarme de la magnífica salud del pensamiento crítico fuera de España, donde cuenta con apoyos activos de primera línea.