La cadena de farmacias Boots reconoce que los productos homeopáticos que vende no curan nada

Logotipo de la cadena de farmacias Boots.Paul Bennett, máximo responsable de la cadena británica de farmacias Boots, admitió ayer que la compañía vende homeopáticos porque son populares, no porque sean efectivos para el tratamiento de alguna patología. “No tengo ninguna prueba de que estos productos funcionen. Se trata de la libre elección del consumidor, y un gran número de nuestros clientes creen que son eficaces”, declaró ante el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes, que investiga los fundamentos científicos de la homeopatía. Al igual que en España, en Reino Unido los remedios homeopáticos no tienen que demostrar su efectividad, como pasa con otros fármacos, sino que basta con que no sean perjudiciales para la salud. “En la base de todo está que se trata de productos regulados que son seguros”, se defendió ayer Bennett. La industria homeopática es un negocio de 40 millones de libras anuales en Reino Unido, donde se venden remedios de ese tipo hasta para la malaria y la leucemia.

Organizaciones científicas como la Real Sociedad Farmacéutica piden desde hace tiempo a los laboratorios homeopáticos que retiren de sus productos cualquier afirmación sobre su efectividad, a no ser que la demuestren en ensayos clínicos similares a los que se someten el resto de los fármacos. La revista The Lancet publicó hace cuatro años un trabajo que demostraba, más allá de toda duda, que la homeopatía no funciona y recomendaba en un editorial: “Los médicos tienen que ser valientes y honestos con sus pacientes acerca de la ausencia de beneficios de la homeopatía, y consigo mismos acerca de los fallos de la medicina moderna a la hora de cubrir la necesidad del paciente de atención personalizada”. El estudio constataba, después de comparar 110 ensayos clínicos de preparados homeopáticos con otros 110 de medicamentos convencionales, que los primeros curan sólo por el efecto placebo, la fe del paciente en el producto y en quien se lo ha prescrito.