El día que la prensa española descubrió sirenas en el Tormes

Leo en Hombrelobo que puede consultarse gratis en Google Books el Weekly World News. El semanario más freak, que dejó de imprimirse en agosto de 2007, era de lectura obligatoria si uno quería estar al día de las conspiraciones extraterrestres, las andanzas el niño murciélago, las apariciones de Elvis, el hallazgo del Jardín del Edén y otras muestras de periodismo al límite. En Hombrelobo sentencian que es “posiblemente la peor revista del mundo” y recuerdan que durante años ha dado noticias tan malas como: “Descubierto un cementerio de sirenas”. El ejemplo del cementerio sirenil descubierto, según Weekly World News, en el fondo del mar me ha recordado que algunos medios españoles dieron como noticia hace tres años el hallazgo en nuestro país de fósiles de esos seres míticos.

Portada del 'Weekly World News' que da cuenta del hallazgo de un cementerio de sirenas.Ocurrió en junio de 2006, con motivo de la inauguración en la Casa de las Conchas de Salamanca de la exposición La sirena del Tormes. Era una muestra fotográfica que incluía restos fosilizados del Hidropithecus o mono de agua, “un vertebrado homínido que podría corresponderse, según los expertos, con un momento evolutivo muy próximo antes de la bifurcación entre el australopiteco y los homínidos”, se lee todavía en varios sitios de noticias. “Se trata de fotografías realizadas por encargo [de la revista Scientific American] como material científico de apoyo con las que Fontcuberta intenta hacer llegar al público no especializado de manera clara la imagen de estos vertebrados que, hallados en Francia en la década de 1940 y en Salamanca a partir de 1951, por su parecido con mamíferos acuáticos se les pasó a denominar en la década de 1940 sirenas“, se decía en Abc.

Era, obviamente, una de esas instalaciones en las cuales Joan Fontcuberta, premio Nacional de Fotografía, juega al equívoco, a presentar una ficción como realidad, como ya hizo con el cosmonauta fantasma y los monjes milagreros de Karelia. El artista volvía a bromear en este montaje con su nombre, atribuyendo a su alter ego “el geólogo y sacerdote Jean Fontana, discípulo del célebre paleontólogo Albert Lapparent”, el hallazgo de los primeros fósiles de sirena. Y algunos medios españoles incluyeron en sus páginas la historia como si se tratara de un descubrimiento científico, yendo un paso más allá que el Weekly World News, que sólo fue capaz de descubrir un cementerio de estos seres.