¿Por qué las asociaciones de consumidores callan ante la estafa de los brujos?

La vidente y médium MarilynRossner.Me entero, por un teletipo de Efe, de que hoy se ha inaugurado en la nueva estación de autobuses de Pamplona el III Salón del Esoterismo y las Terapias Naturales; es decir, una feria del engaño y la superstición. Y dice el autor del despacho que se trata de “una importante cita para los amantes de estas ciencias que cuenta con una larga trayectoria en otras ciudades de España”. Para empezar, las artimañanas con las cuales los expertos que participan en este tipo de encuentros embaucan al personal tienen de ciencia menos que el cura, cura, sana, culito de rana… de medicina.

Son fraudes mucho más descarados que los que habitualmente denuncian las asociaciones de consumidores. Sin embargo, estas organizaciones guardan silencio ante quienes cobran por servicios inexistentes y fraudulentos como ver el futuro, hacer cartas astrales, fotografiar el aura, conectar con los muertos, leer las líneas de la mano, dibujar al espíritu guía, sanar espiritualmente y otras excentricidades.

¿Por qué las asociaciones de consumidores y las autoridades son tan permisivas con quienes se aprovechan de los incautos? ¿Por qué agencias de noticias serias siguen haciendo el juego a personajes como la médium canadiense Marilyn Rossner, quien alardea de unos poderes que no tiene? ¿Cuándo va el Ejecutivo español a trasponer de una vez a nuestra legislación la directiva europea que, para proteger a los consumidores, obliga a todo el que venda un servicio -brujos, incluidos- a demostrar la realidad de lo que ofrece?