¿Destruyó un asteroide Sodoma y Gomorra?

Un asteroide arrasó Sodoma y Gomorra, leo en varios medios impresos y de Internet. Y alucino. ¿Cómo puede un asteroide haber destruido algo que nunca ha existido? Porque, que yo sepa, Sodoma y Gomorra sólo existen en el Génesis como ciudades del pecado sobre las que Yahvé lanza una lluvia “azufre y fuego” que mata a todos sus habitantes, menos a Lot y su familia. Nunca se ha encontrado ni rastro de ellas y la mayoría de los arqueólogos cree que nunca se encontraá, porque estamos ante otra leyenda bíblica como el Jardín del Edén, el Diluvio Universal y el Éxodo. Sin embargo, The Times, la BBC y El Mundo, entre otros medios, dicen que un asteroide acabó con ellas. Impresionante.

La tablilla cuneiforme conocida como 'El Planisferio'. Foto: Universidad de Bristol.Para empezar, no estamos ante una broma del April Fools Day, el equivalente anglosajón de nuestro Día de los Inocentes, que se celebra el 1 de abril. La historia tiene su origen en una nota de prensa de la Universidad de Bristol por la publicación de un libro, A sumerian observation of the Köfels’ impact event. Los autores son Alan Bond, ingeniero mecánico y director de la firma Reaction Engines Limited, y Mark Hempsell, físico y astrónomo de la Universidad de Bristol. Sostienen que han traducido la tablilla cuneiforme conocida como El planisferio, datada hacia 700 aC y descubierta en las ruinas de Ninivé, y que contiene una copia asiria de las anotaciones de la observación de un asteroide por un astrónomo sumerio hace 5.000 años. Añaden que, según una simulación informática que han hecho, el planetoide habría caído luego en Köfels, en los Alpes austriacos, provocando un gigantesco deslizamiento de tierras.

Hempsell ha ido más lejos en la, ya sorprendente, interpretación de la inscripción. No sólo está convencido de que la tablilla describe la caída de un asteroiode hacia 3123 aC, sino que también sostiene que el impacto podría haber causado la desaparición de las bíblicas Sodoma y Gomorra. ¿Qué pruebas ha presentado de todo ello? Por ahora ninguna, pero eso no importa para que los periodistas nos lancemos a fantasear, algo que, además, viene bien a las ventas del libro recién publicado.