Un vándalo finlandés arranca la oreja a un moái en Pascua

El moái mutilado por el turista finlandés. Foto: 'El Mercurio'.

Marko Kulju, un finlandés de 26 años, ha sido detenido en la isla de Pascua por arrancarle parte de la oreja a un moái de la playa de Anakena, informa el diario chileno El Mercurio. Quería llevarse un recuerdo y, para ello, mutiló la escultura. “Señaló que la estatua le parecía majestuosa, y que por eso quería llevarse un recuerdo a su país. El trozo habría sido arrancado sólo con las manos, y ya fue recuperado en las cercanías de la playa”, ha declarado al periódico Christian González, subprefecto de Investigaciones. Con suerte, el vándalo pasará una temporada a la sombra y tendrá que pagar de multa hasta 12.200 euros. Sinceramente, la sanción me parece ridícula. Los ataques contra el patrimonio de la Humanidad debían ser castigados con tal dureza que a la gente ni siquiera se le pasara por la cabeza dejar su huella en los monumentos que visita. El turista nórdico de Pascua es un ejemplar de lo más inculto y embrutecido de nuestra sociedad. Es de los que van de museos como si fueran de centros comerciales y de los que nos castigan en las salas de cine con un amplia gama de ruidos mientras devoran todo tipo de porquerías. La evolución se detuvo en sus estirpes hace tiempo.