Darwin vence al creacionismo en Kansas (por ahora)

El Consejo de Educación de Kansas, el mismo que hace poco más de un año abrió las puertas de las clases de Biología al diseño inteligente como alternativa científica a la Teoría de la Evolución, ha revocado esa decisión. El acuerdo se tomó el martes, horas después de que la Universidad de Kansas celebrara el Día de Darwin con una fiesta de disfraces y la proyección de un documental sobre el dodo. No es que los fundamentalistas de turno hayan cambiado de opinión, es que, tras las últimas elecciones al órgano educativo, demócratas y republicanos moderados han sumado los suficientes votos como para cambiar los estándares educativos del Estado, que se usan a la hora de los exámenes y de evaluar la calidad de la enseñanza. Ahora éstos dejan claro que existe un consenso científico en torno a la Teoría de la Evolución, que ésta es un pilar básico de la Biología y que resulta indispensable para la educación científica.

El diseño inteligente parte de la creencia en que el mundo es demasiado complejo como para que no haya habido un diseñador, un Dios arquitecto de la vida. Es el último invento del integrismo cristiano en su batalla contra Charles Darwin. Después de intentar durante décadas sacar al evolucionismo de las escuelas públicas sin éxito, lo que en los últimos años pretenden los fundamentalistas estadounidenses es introducir el diseño inteligente como una alternativa científica a la Teoría de la Evolución. Pero no lo es. Se trata en realidad de religión disfrazada. Así lo consideró, en una sentencia en diciembre de 2005, el juez federal John E. Jones III cuandoconcluyó que “enseñar el diseño inteligente como alternativa a la Teoría de la Evolución en una clase de la escuela pública es inconstitucional”, al tenerse que pronunciar sobre su introducción en la enseñanza en Pensilvania.

“Lo único que queremos es que nuestros estudiantes estén preparados para el siglo XXI y estoy convencido de que este nuevo paso contribuirá a ello”, ha dicho Bill Wagnon, presidente del Consejo de Educación de Kansas y contrario a las tesis creacionistas. El de la pasada semana es el quinto cambio en ocho años en los estándares educativos del Estado sureño, y seguramente no será el último. Porque la victoria no ha sido contundente. Los evolucionistas han dado la vuelta a la tortilla con seis votos a favor por cuatro en contra, números similares a los que llevaron a la victoria a los integristas hace dos años. Así que sospecho que en un futuro próximo la jugada se repetirá y Kansas volverá a ser mala noticia. Aún así, la de ahora me parece una magnífica noticia y la mejor manera de festejar el 198º aniversario del nacimiento del naturalista inglés.