Reeditado ‘El mundo y sus demonios’

Si hay para mí una obra básica sobre el pensamiento mágico y su impacto en la sociedad contemporánea, es El mundo y sus demonios, de Carl Sagan. No sé cuántos ejemplares del libro he regalado, ni cuántas veces lo he recomendado. Después de varios años en los que ha sido difícil de encontrar, ha vuelto a las librerías, lo cual es una magnífica noticia en ese cuasi desierto que es la producción literaria escéptica en español. El autor de Cosmos sabía, y tenía ganas y capacidad de comunicar. Nadie niega que cometiera errores -¿quién no lo hace?-; pero entre sus aciertos destaca haber conectado con el público y haber sido un divulgador comprometido que siempre plantó cara a la irracionalidad. Hasta el final.

Sagan habla en El mundo y sus demonios de todo: de la Atlántida, de las posesiones demoniacas, de la hipnosis, de los círculos de los sembrados, de la curación por la fe, del espiritismo, de la parapsicología, de la cara de Marte, de los ovnis… y del escepticismo, de su pasión por la ciencia y del peligro que supone la superstición para la democracia. Es un libro denso y magníficamente escrito, repleto de sólidos argumentos y de breves razonamientos que cuestionan la solidez de la lógica de los fabricantes de misterios.

“La idea de que Mr. Spock pueda ser un cruce entre ser humano y una forma de vida de evolución independiente en el planeta Vulcano es genéticamente mucho menos probable que cruzar con éxito un hombre y una alcachofa. La idea, sin embargo, sirve de precedente en la cultura popular a los híbridos extraterrestres-humanos que más tarde se convirtieron en una componente central de la historia de la abducción por extraterrestres”, explica Sagan. Me acordé de estas frases al escuchar algo parecido de boca del astrofísico cuando hace poco pasaba a DVD viejas grabaciones sobre ciencia y pseudociencia. La sentencia es lapidaria: demuestra la estupidez de los experimentos de hibridación entre humanos y extraterrestres que tan queridos son al sector más alienado de la ufología, y es un ejemplo que entiende cualquiera.

A veces, no hacen falta largos discursos sobre los problemas del viaje interplanetario o el extraño fenómeno que lleva a los marcianos a aterrizar siempre en lugares apartados, bastan dos frases bien razonadas para poner en evidencia lo disparatado de algunos presupuestos ufológicos. Y lo mismo ocurre con otras creencias que Carl Sagan desenmascara en este libro, una de esas joyas que no puede faltar en la biblioteca de ningún escéptico.

Sagan, Carl [1995]: El mundo y sus demonios. La ciencia como una luz en la oscuridad [The demon-haunted world]. Trad. de Dolors Udina. Editorial Planeta. Barcelona 2005. 493 páginas. 29 euros.