Bilbao: un platillo volante frente al Guggenheim

Platillo volante situado en Bilbao en la ladera del monte Artxanda, en terrenos de la Universidad de Deusto. Foto: L.A. Gámez.

Platillo volante situado en Bilbao en la ladera del monte Artxanda, en terrenos de la Universidad de Deusto. Foto: L.A. Gámez.Un platillo volante ha estado posado frente al museo Guggenheim de Bilbao durante siete meses: desde el 14 de agosto del año pasado hasta abril. Y no ha salido en ninguna revista esotérica, a pesar de que todas las noches se iluminaba y bombardeaba con rayos láser el exterior de dos cubos metálicos situados junto al edificio diseñado por Frank Gehry, en lo que parecía una escena de La guerra de los mundos. La nave estaba en la ladera del monte Artxanda, en terrenos de la Universidad de Deusto y sus haces de luz cruzaban la ría bilbaína hasta chocar contra los cubos y provocar una explosión de colores. El platillo volante era la batería de rayos láser de Campo cuántico-X3, una instalación del artista japonés Hiro Yamagata, que había sido presentada en Nueva York antes de recalar en la capital vizcaína. “De repente, los haces de luz son rojizos; otras veces, verdosos y, en cualquier momento, de la más variada tonalidad”, explicaba antes de la inauguración Toño González Carrera, periodista especializado en artes plásticas del diario El Correo.