El diario ‘Qué!’ apuesta por el tremendismo

Portada del diario 'Qué!' del 1 de febrero de 2005.“Vivir mata”, podía haber puesto ayer en grandes letras en su primera página Qué!, el diario gratuito que se distribuye desde hace quince días en trece ciudades españolas. ¿Sería un titular ridículo? Sí, claro. Tanto como los sumarios que intentaban convencernos de que “Así no hay quien viva”. Decían: “El plomo del agua del grifo daña el cerebro”; “Los móviles pueden causar linfomas”; “Vivir junto a un PC puede provocar cáncer”; “El moho del queso es peligroso”; “Y lo último: el polvo de la casa es cancerígeno”. Y, dentro, la cosa era aún peor con dos cortos y disparatados textos en el que se citaba como autoridades a Fernando Tejero, el portero de la serie de televisión Aquí no hay quien viva, y a una partidaria del feng shui, convencida de que muchos enchufes en una habitación pueden deteriorar el sistema inmunológico y firme creyente de que la presencia de corrientes de agua subterráneas en “siempre” perjudicial para la salud.

Se nos decía, en la corona de sumarios situada sobre los artículos en las páginas 2 y 3, que “el aire está demasiado contaminado”, “el sol daña la piel”; “el marisco perjudica el ácido úrico”; “el pescado puede llevar mercurio”; “dulces en exceso son cancerígenos”; “los móviles pueden provocar hasta accidentes aéreos”; “los cosméticos pueden abrasar la piel”; “el agua del grifo puede contener plomo”; “los colchones están llenos de ácaros”; “hasta en los quirófanos hay virus”; “la ropa puede ser tóxica”, “trasnochar es perjudicial”, “dormir mucho es peor”… Al pie de la información principal se nos informaba de que “los enemigos más comunes” para nuestra salud son los malos sistemas de aire acondicionado, consumir alimentos en mal estado o contaminados; beber amoniaco o lejía; usar pegamentos, pinturas y barnices sin ninguna precaución… Vamos, un dechado de perogrulladas. La única verdad irrefutable -que algo pueda contener algo o ser peligroso no significa que lo sea- que ponían al final del texto es que, a pesar de todas esas amenazas, “la esperanza de vida no para crecer”. Habrá que ver por dónde sigue este nuevo diario y adónde le lleva el periodismo irresponsable y alarmista con el que coquetea.

Por de pronto, es recomendable consumir marisco en cantidades industriales porque, según Qué!, “perjudica el ácido úrico”, cuando yo -seré ignorante- siempre había creído que favorece su aumento. Y ya pueden tener cuidado con lo que hacen -estos consejos son nuestros y tan gratuitos como los de Qué!– porque los tiestos pueden ser mortales (si se tiran a la cabeza); los árboles pueden matar (si le caen a uno encima); un lapicero puede provocar un accidente mortal de aviación (si apuñalamos con él a la tripulación); un peluche puede asfixiarnos (si alguien presiona con él sobre nuestra nariz y boca); el dentista puede matarnos (si nos clava un bisturí en el sitio adecuado)…